Silió
Un Balcón sobre las Nubes →
Silió, Cantabria
A poco más de dos kilómetros de Molledo, el pueblo de Silió guarda el secreto del origen de su propio nombre, que algunos asocian al vocablo celta “silom”, que significa semilla, y otros a “sel”, que se podría traducir como “campo fértil”. En cualquier caso, la mención más antigua al pueblo asoma en un texto del s. XI, y el propio núcleo urbano conserva edificios de notable antigüedad, como la iglesia románica de S. Facundo y S. Primitivo. Entre los edificios civiles destacan la casa de Tagle, del s. XVII, y la de Obregón, del XVIII. Entre las leyendas locales es conocida la del “burro de Silió”, que narra un antiguo episodio festivo y algo brutal, en el que los mozos pintaron de blanco el burro negro de un vendedor ambulante y lo subieron a lo alto de una torre construida con las ruedas de las carretas. A título de curiosidad, a las afueras del pueblo hay una casa en cuyo blasón figura la frase: “De testigos falsos líbranos señor…”.
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